Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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domingo, 8 de enero de 2012

METAFÍSICA. EL HOMBRE NUEVO



Décimo primero.
El HOMBRE NUEVO puede ser hombre o mujer. Puede tener reloj, puede no tenerlo, pues su mente se ha liberado del tiempo. Puede tener o no tener, también se ha liberado de ambas cosas. Vive en el mundo, en cualquier país, pero no pertenece ni a unos ni a otros.
No prepara revoluciones grupales, armamentales. Realiza la revolución en SI MISMO, lo cual es más valiente y mucho menos cómodo, la única revolución DIRECTA, la que se hace en la calle, en la casa, en el trabajo, en todo momento, hasta en el mismo lecho antes de morir, si no comenzó antes.
No pide reglas ni las dicta. Su TEMPLO está dentro de su piel y dentro del templo está AQUELLO que no intenta intelectualizar pero sí escuchar, su VOZ INTERIOR o VOZ SILENTE o REAL YO.
Es un gran político. Construye la Nueva Humanidad, la UNIDAD. Hace política con cada gesto amable, con cada auténtica sonrisa, con cada mirada profunda y sincera, con cada palabra, en cada acción, en todo instante y en todo lugar.
Se aleja del ruido. Conoce su tiempo interno y lo respeta. Impide con tranquilidad que se lo alteren. Sabe que lo alteran las conversaciones superfluas, la competencia desleal, las justificaciones, las condenaciones y todo lo que destruye sin dar a cambio algo mejor.
Se acepta tal cual es. Sabe que estando vivo puede cambiar y ser lo que sea necesario, en función a una mayor CONCIENCIA.
Puede ser esposo o esposa, puede no serlo, en cualquier caso acepta la libertad del otro. No impone, propone.
El HOMBRE NUEVO está solo y lo sabe, solo aún en la multitud. Pero también sabe que su destino es el destino de TODOS, por eso se da cuenta de que con su propia realidad encontrada y su propio encuentro con el SI MISMO, recién ha comenzado a regenerarse y liberarse la HUMANIDAD ENTERA.
Décimo segundo:
El HOMBRE NUEVO es de todos los tiempos y se halla dentro nuestro y es misión primordial el de descubrirlo, que es descubrirnos y darle su lugar.
El HOMBRE NUEVO está vivo dentro de TODO SER. Saber de su existencia es comenzar a ENCONTRARNOS.
Recogido de la red. Ignoro su autoria