Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

domingo, 18 de diciembre de 2011

EL PRINCIPITO. CAPÍTULO XXIII



CAPÍTULO XXIII
- Buenos días – dijo el principito.
- Buenos días – dijo el vendedor.
Era un vendedor de píldoras perfeccionadas que calman la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- Por qué vendes eso ? – dijo el principito.
- Es una gran economía de tiempo – dijo el vendedor. – Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
- Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos ?
- Se hace lo que se quiere...
"Yo - se dijo el principito – si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría lentamente hacia una fuente..."