Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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domingo, 23 de octubre de 2011

CONAN. ROBERT E. HOWARD

Howard nos explica de la siguiente manera cómo
comenzó a escribir sobre Conan:
«Si bien no llego tan lejos como para creer que los relatos están inspirados por espíritus o poderes ocultos
(aunque me opongo a negar nada categóricamente), en ocasiones me he preguntado si es posible que ciertas
fuerzas desconocidas del pasado o del presente -o incluso del futuro- actúen a través del pensamiento y de los
actos de hombres vivos. Esto se me ocurrió especialmente mientras escribía las primeras historias de la serie
de Conan. Recuerdo que no se me había ocurrido ninguna idea en varios meses y me sentía absolutamente
incapaz de escribir algo publicable. Entonces dio la impresión de que de repente ese Conan empezaba a
crecer en mi cabeza sin grandes esfuerzos por mi parte, e inmediatamente comenzó a fluir un aluvión de
relatos de mi pluma -o mejor dicho, de mi máquina de escribir-casi sin dificultad. No tenía la sensación de
estar creando, sino de estar contando cosas que habían ocurrido. Un episodio sucedía a otro con tal rapidez
que apenas podía mantener el ritmo. Durante varias semanas no hice más que escribir las aventuras de
Conan. El personaje tomó plena posesión de mi mente y no me permitió hacer otra cosa que escribir su
historia. Cuando intenté deliberadamente escribir sobre otros temas, no pude hacerlo. No pretendo dar a esto
una explicación esotérica o secreta, sino que me limito a los hechos. Hasta el día de hoy sigo escribiendo los
relatos de Conan con más energía y lucidez que los de mis otros personajes. Pero probablemente llegue el
momento en que de pronto me sienta incapaz de escribir de manera convincente acerca de Conan. Esto ha
ocurrido anteriormente con casi todos mis personajes; de repente me siento incapaz de concebir una sola
idea, como si aquel hombre hubiera estado agazapado detrás de mí guiándome en el trabajo y de improviso
se diera media vuelta y se marchara, dejándome solo en busca de otro personaje».
«Puede parecer fantástico asociar la palabra "realismo" con Conan, pero en realidad, y dejando de lado sus
aventuras sobrenaturales, es el personaje más real que he creado jamás. Es, sencillamente, una combinación
de distintos hombres que he conocido y pienso que a eso se debe que haya adquirido tan grandes
proporciones así como una entidad propia en mi consciencia desde el momento en que escribí los primeros
relatos de la serie. Algún mecanismo de mi subconsciente tomó las principales características de diversos
boxeadores, pistoleros, contrabandistas, fanfarrones, tahúres y honrados trabajadores que yo había conocido
y, al combinarlos, se produjo la amalgama que yo llamo Conan el cimmerio»