Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

jueves, 18 de noviembre de 2010

PROYECCIONES

¡Qué bien proyecto!
Siempre he pensado que tenia que haberme dedicado al cine ¡jejejeje!
El hombre y la mujer de esta carta están el uno frente al otro y, aún así no son capaces de verse el uno al otro claramente. Cada cual ha proyectado una imagen que ha construido en su mente, cubriendo el verdadero rostro de la persona que está mirando. Todos nosotros podemos quedarnos atrapados en la proyección de películas hechas por nosotros podemos quedarnos atrapados en la proyección de películas hechas por nosotros mismos, sobre las situaciones y las personas que nos rodean. Esto se produce cuando no somos totalmente conscientes de nuestras propias expectativas, deseos y juicios. En vez de responsabilizarnos por ellos y hacerla nuestra, tratamos de atribuirla a los demás. Una proyección puede ser diabólica o divina, perturbadora o confortante, pero al fin y al cabo es una proyección: una nube que nos impide ver la realidad tal como es. La única salida consiste en reconocer el juego.
Cuando encuentres que surge un juicio respecto a otro, dale la vuelta: ¿No se refiere a ti, realmente, lo que ves en otros? ¿Es clara tu visión, o está encubierta por lo que quieres ver?