Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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viernes, 5 de noviembre de 2010

LA AMISTAD

Si hay algo humano en lo que creo es en la amistad, aunque a veces mi propia humanidad me haga confundir amistad y amor, y a veces mezclar una buena dosis de lujuria para liar bien la cosa.
49. AMISTAD
Primero medita, sé dichoso, luego el amor sucederá por sí mismo. Entonces, estar con otros es hermoso y estar solo también es hermoso. Por consiguiente también es simple. No dependes de otros y no haces que otros dependan de tí. Entonces siempre existe una hermandad. Nunca se convierte en una relación; siempre es un "relacionarse". Te relacionas pero no creas un matrimonio. El matrimonio surge del miedo, el relacionarse surge del amor. Tu te relacionas mientras las cosas se dan bien, compartes, y si ves que ha llegado el momento de partir porque los caminos se separan en un punto de cruce, dices adiós con mucha gratitud por lo que el otro ha significado para tí, por todos los gozos y todos los placeres y todos los hermosos momentos que has compartido con el otro, sin sufrimiento, sin dolor; simplemente te separas.

Las ramas de estos dos árboles florecientes están entrelazadas y los pétalos que caen se mezclan en el suelo en hermosos colores. Es como si el cielo y la tierra estuvieran unidos por el amor. Pero ellos permanecen como individuos, cada uno enraizado en el suelo, con su propia conexión con la tierra. De esta forma representan la esencia de los verdaderos amigos, maduros, a gusto el uno con el otro, naturales. No hay ninguna urgencia para su conexión, no hay deseos de cambiar al otro en algo diferente.
Esta carta indica una disponibilidad para entrar en esta cualidad de amistad. Entre tanto puede que te des cuenta de que ya no te interesa más meterte en todo tipo de dramas y romances en los cuales los otros están ocupados. Esto no es una pérdida, es el nacimiento de una cualidad mayor y más amorosa, fruto de la experiencia de la plenitud. Es el nacimiento de un amor que es verdaderamente incondicional, sin expectaciones o demandas.