Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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miércoles, 16 de junio de 2010

LA CEREMONIA DEL TÉ


Tuve la suerte de ver una ceremonia del té, es un ritual ciertamente curioso. Los movimientos son lentos y cuidadosos, treméndamente respetuosos y bellísimos de ver. Enseña algo así como vivir el presente, el aquí y el ahora, el tómalo con calma.
Yo soy muy occidental y práctica. El micro ondas con todos sus peligros es un invento fantástico, además eso de andar por los suelos... la artrosis, el sobrepeso, no resulta nada sugestivo, corro el riesgo de no levantarme.
Por otro lado y admirando este ritual y la entrega y sumisión de las mujeres japonesas, diré que el té me sienta fatal, durante años fui adicta a este brebaje, y algo lleva que afecta a mi sistema nervioso.
En la ceremonia, junto con el té que resultó ser una pasta verdosa de extraño sabor, me obsequiaron con un dulcedito, lo comí con gusto, pero al enterarme de que era cáscara de naranja, dejó de parecerme apetitoso.

EL USO DEL TÉ SE PIERDE EN LA NOCHE DE LOS TIEMPOS