Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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sábado, 19 de junio de 2010

CARTA A UNA MUJER ALCOHÓLICA



CARTA A UNA MUJER ALCOHÓLICA
...Por ser una mujer, tus hábitos de beber son probablemente muy secretos, puesto que has hecho todo lo posible para ocultarlo de todos, incluso de ti misma. Y puede que hayas logrado hacerlo. Quizás nadie sepa, todavía, que hayas tomado un trago. Porque no te atreves a beber un solo cóctel en público, sabiendo que el primer trago es el tropezón en lo alto de una larga cuesta abajo en la que inevitablemente te caerás. Puede que seas una "bebedora de dormitorio" y yo podría haberte seguido en este momento a tu cuarto, donde estás intentando encontrar la botella escondida bajo tu lencería o en una inocente caja de sombreros en el último estante. Puede que tu familia aún no sospeche nada de tus frecuentes "dolores de cabeza".
POR OTRA parte, puede que seas una de esas sombras que viven sus vidas en la penumbra de los bares. Puede que seas la vergüenza del barrio o el escandalo del pueblo. Puede que tu familia haya dejado de encubrirte y ni siquiera tus propios hijos traten de buscar excusas para justificarte. O puede que incluso hayas perdido tu familia debido a tu impotencia para controlar tu forma de beber.
Pero cualquiera que sea la etapa en la que te encuentras en este momento, todavía hay esperanzas para ti aquí. Y no se te debe culpar ni avergonzar. No te mereces los sermones ni las agraviadas acusaciones que todo el mundo ha vertido en ti: "Si nos amaras, dejarías de beber"; "No piensas más que en ti misma"; "Debería darte vergüenza, con toda la educación y posibilidades que has tenido". Tú no eres un monstruo egoista e inmoral. Todo lo contrario. Eres una mujer que está desesperadamente enferma...

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