Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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lunes, 17 de mayo de 2010

LA CASA DE LAS PALABRAS

La casa de las palabras
A la casa de las palabras, soñó Helena Villagra, acudían los poetas.
Las palabras, guardadas en viejos frascos de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían,
locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas que las miraran, que las olieran, que las tocaran,
que las lamieran.
Los poetas abrían los frascos, probaban palabras con el dedo y entonces se relamían o fruncían la naríz.
Los poetas andaban en busca de palabras que no conocían, y también buscaban palabras que conocían y habían perdido.
En la casa de las palabras había una mesa de los colores. En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre, rojo sangre, rojo vino...
E. Galeano (el libro de los abrazos)

Veo el color de las vocales, de los dias de la semana, el color que los meses despliegan, el color de los años. 56 es amarillo y rojo de brillo intenso.