Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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miércoles, 31 de diciembre de 2008

SHIVA Y PARVATI

MEDITACIÓN
Concentra tu atención en un solo sentido: el gusto, el tacto, la vista, el oído, el olfato. Si otro sentido interfiere, no intentes combatirlo, pero tampoco le prestes atención; simplemente dejalo estar. Concentra toda tu atención en el primer sentido que hayas elegido.
Tú eres el objetivo.
Elige la clase de belleza con que te vas a comunicar hoy.
Borra todo pensamiento de tu mente.
No des nombres, no describas, no clasifiques.
No hagas referencia a otras formas de belleza del pasado o del futuro.
Recibe la belleza simplemente como es.
Puedes elegir el sabor y utilizar una fruta que te guste. Disfruta de su sabor sin pensar en ninguna otra fruta que hayas probado antes. Disfruta del sabor a... (manzana, mango, naranja... lo que hayas elegido) de esa fruta concreta. Puedes utilizar cualquiera de tus otros sentidos y utilizar lo que te apetezca. El aroma de una flor, la vista de un paisaje, una obra de arte, los movimientos de un animal. Escucha el sonido de la lluvia, de una canción, de una voz, del mar, del viento. O toca lo que más te atraiga, un terciopelo, una seda, la arena, un cuerpo.
Ponte cómodo.
Muévete lo menos posible. Quédate quieto.
Si realizas la práctica bien, aunque sean unos pocos segundos, experimentarás una gran liberación de tu yo familiar y cotidiano.
Y estarás realizando un ejercicio con miles de años de antiguedad. Se lo enseño Shiva a Parvati, diciendole: "Diosa radiante, contempla como si fuera la primera vez, una persona hermosa o un objeto cualquiera".
Como si fuera la primera vez, eso es lo esencial. Si te lo propones, funciona.

Con mis mejores deseos para el año 2009.