Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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miércoles, 3 de septiembre de 2008

Las figuras de la corte

LAS FIGURAS DE LA CORTE.
Las figuras de la corte tienden a mostrar diferentes as­pectos del consultante o bien el elenco de personajes que lo rodean. Así pues, pueden aparecer personas im­portantes que cumplen un papel en la vida personal, la­boral o familiar del consultante. A veces las figuras de la corte muestran situaciones. Por ejemplo, la Reina de Bastos podría representar la clase de mujeres por las que se siente atraído el consultante o con las cuales sigue idénticas pautas. En el caso de aparecer en la tirada de un hombre, podría incluso revelar un aspecto de sí mis­mo, es decir, esa parte de su personalidad innovadora pero todavía atenta a las inspiraciones de los demás. Asimismo, el Rey de Oros en la tirada de una mujer pue­de mostrar ese lado de su personalidad fortalecedor, masculino, con iniciativa en el plano material o físico.
Lejos quedan las viejas asociaciones entre las figuras de la corte y las «mujeres morenas» o los «hombres ru­bios de ojos azules». Quizá esta relación fuera pertinen­te en otros tiempos, pero el mundo ha cambiado desde entonces, y también el significado de las cartas. Hoy en día, la gente puede cambiarse el color del pelo de un día para otro y existen lentillas especiales que cambian el color de los ojos. Las cartas tienen cosas más importan­tes que hacer, mensajes más importantes que comuni­car que los colores de una persona.
Así como el mundo en que vivimos cambia conti­nuamente, también lo hace el Tarot, pues es un ente vivo y fluctuante, no una fórmula estática e invariable conservada en vinagre.
Si la lectura va dirigida a hombres y mujeres homo­sexuales, tenga en cuenta que una carta masculina en la tirada de una mujer puede indicar un aspecto dinámico de su sexualidad, al igual que una carta femenina en la tirada de un hombre puede indicar un aspecto receptivo de su sexualidad. Así, aunque existen directrices, el Tarot es diferente para cada persona y no hay reglas ina­movibles. Básicamente aprenderá de la experiencia di­recta, que significa descubrir por uno mismo.