Te traigo el Ojo de Horus, para que tu corazón pueda alegrarse ...

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sábado, 21 de mayo de 2016

OSHO DÍA A DÍA 252. SEXO


La profundidad de vuestra experiencia sexual decidirá la profundidad de todas vuestras experiencias. Si uno no puede adentrarse profundamente en la experiencia sexual, entonces jamás podrá adentrarse profundamente en nada, porque se trata de la experiencia más fundamental y natural. Vuestra biología está lista para el sexo, no se supone que debáis aprender nada sobre él. Aprendéis música, ya que es algo que no está incorporado a vosotros, tenéis que aprenderla. Aprendéis poesía, pintura, danza, tenéis que aprenderlo. El sexo está ahí... el guión ya lo tenéis en vuestra biología. De modo que si no sois capaces de adentraros profundamente en el sexo -que es algo natural-, ¿cómo podréis hacerlo en la música o en la danza? Si os contenéis en el sexo, también os contendréis en la danza. Tampoco seréis capaces de entrar en ninguna relación, porque la relación siempre tiende a volverse sexual. La gente tiene tanto miedo... Y es la mente moderna la que se torna especialmente temerosa, porque se han llegado a conocer muchas cosas, y el conocimiento no os ha ayudado a profundizar, solo os ha ayudado a sentir miedo. Nunca antes en la historia de la humanidad el hombre tuvo miedo, pero después de Masters y Johnson todo hombre teme descubrir que no es lo bastante hombre. La mujer tiene miedo a descubrir si será capaz o no de experimentar un orgasmo. Si no puede tenerlo, es mejor no adentrarse en el sexo, porque entonces resulta muy humillante, o deberá fingir. Y el hombre tiene tanto miedo y nervios, tiembla por dentro por si no consigue demostrarle a la mujer que es el hombre más grande del mundo. ¡Qué tontería! Solo con ser vosotros mismos va es suficiente. 

miércoles, 13 de abril de 2016

J. KRISHNAMURTI. UNA COSA DE LA MENTE. EL LIBRO DE LA VIDA

13 de abril
Una cosa de la mente 
Eso que llamamos nuestro amor es una cosa de la mente. Mírense a sí mismos, señores y señoras, y verán que lo que estoy diciendo es, evidentemente, verdadero; de otro modo, nuestras vidas, nuestros matrimonios, nuestras relaciones, serian por completo diferentes, tendríamos una sociedad nueva. Nos ligamos a otra persona, no por obra de una comunión verdadera, sino mediante un contrato al que llamamos amor, casamiento. El amor no fusiona, no amolda a dos personas; no es personal ni impersonal, es un estado del ser. Aquel que desea fusionarse con algo más grande, unirse con otro ser humano, está eludiendo la desdicha, la confusión; pero la mente sigue funcionando en la separación, la cual es desintegración. El amor no conoce ni la fusión ni la dispersión, no es personal ni impersonal; es un estado del ser que la mente no puede buscar y encontrar; puede describirlo, adjudicarle un vocablo, un nombre, pero la palabra, la descripción, no es amor. Sólo la mente quieta y silenciosa conocerá el amor, y ese estado de quietud y silencio no es cosa que pueda cultivarse. 

lunes, 19 de octubre de 2015

PENSAMIENTO SIMIENTE. Omraam Mikhaël Aïvanhov

La Muestra interior que permite elegir bien 
Esforzaos en poner a punto una especie de muestra interior gracias a la cual podréis evaluar con certeza todo lo que se os presente: las condiciones, los objetos, los seres... Entonces podréis sentir si, comprometiéndoos con tal persona, aceptando tal proposición, lanzándoos a tal empresa, os acercaréis o bien os alejaréis de vuestro ideal espiritual. A eso podemos simplemente llamarlo discernimiento. Esta facultad de discernimiento pertenece más al dominio de la sensación que al de la comprensión. Se trata de algo muy difícil de explicar y que podemos también llamar intuición. Desarrollaréis esta facultad a través de la observación, la reflexión, la meditación, la oración, y sobre todo la vigilancia: después de cada experiencia, es importante que os analicéis para saber dónde estáis. Aplicándoos poniendo a punto esta facultad, esta muestra... o este radar, os volveréis cada vez más capaces de tomar buenas decisiones, de elegir bien.

viernes, 25 de septiembre de 2015

I CHING. EXAGRAMA 11 PROSPERIDAD.

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11. TAI / LA PAZ

Trigramas:
Superior: K’un Lo Receptivo, Tierra.
Inferior: Ch’ien Lo Creativo, Cielo.

Lo receptivo, cuyo movimiento está dirigido hacia abajo, está arriba; lo creativo, cuyo movimiento tiende hacia arriba, está abajo. Las influencias de ambos trigramas están en armonía, de manera que todas las cosas brotan y prosperan. Este hexagrama está asociado al primer mes (febrero–marzo) en el curso del que las potentes energías de la naturaleza preparan la nueva primavera.

EL JUICIO:

“Paz. Lo pequeño se va y viene lo grande. Buena fortuna. Exito”.

El hexagrama indica la presencia en la naturaleza de una era donde el cielo está en cierta modo sobre la tierra. El cielo ubicado bajo la tierra. Asi los dos principios unen sus virtudes en una armonía íntima. De allí nace la paz y la bendición para todos los seres.
En el mundo de los hombres es una época de concordia social. Los grandes se rebajan hacia los humildes, mientras que los humildes y los pequeños nutren sentimientos amistosos con respecto a los grandes, tan bien que se apacigua toda hostilidad.
Al interior, al centro, en el lugar decisivo se encuentra el elemento luminoso (2° línea gobernante); el elemento oscuro está al exterior. Así, el principio luminoso ejerce una influencia creadora y el principio oscuro conserva una actitud sumisa. De manera que las dos partes reciben lo que es debido y lo que merecen. Cuando en la sociedad los buenos ocupan un lugar predominante y tienen las riendas del poder, los malos por ellos mismos pasan bajo la influencia de los buenos y se mejoran. Cuando, en el hombre, reina el espíritu que viene del cielo, la naturaleza animal pasa por ella misma bajo su influencia y ocupa el lugar que le es propio.
Las diferentes líneas entran en el hexagrama por abajo y lo dejan por arriba. Son los elementos pequeños, débiles, malos que se aprestan a partir, mientras que suben los factores grandes, fuertes y buenos. Ello trae buena fortuna y éxito.

LA IMAGEN:

“Cielo y tierra unidos; la imagen de la paz. El gobernante divide y completa el curso del cielo y de la tierra; proporciona y regula los dones del cielo y de la tierra y así ayuda al pueblo”.

El cielo y la tierra tienen relación uno con el otro y unen sus efectos. Se trata de una época de prosperidad general. Toda esta corriente de energía debe ser regulada por un gobernante apropiado, de manera de aprovecharla lo más posible. Este resultado es obtenido gracias a la repartición. Así el tiempo indiferenciado está dividido en estaciones por el hombre, según la sucesión de fenómenos naturales; el espacio que envuelve todas las cosas está dividido en puntos cardinales por obra humana. Así, la naturaleza y la abundancia profusa de los fenómenos debe ser contenida y dominada. Por otra parte, la naturaleza debe ser ayudada en sus realizaciones. Ello tiene lugar si se acuerdan las producciones con el momento y el lugar conveniente. Se acrecienta así el rendimiento natural. Esta actividad humana que apunta a dominar y a favorecer es un trabajo sobre la naturaleza que devuelve lo bueno al hombre.

LAS LÍNEAS

Nueve en la base significa: “ Cuando se tira del pasto, la tierra también sale. Cada uno de acuerdo a su naturaleza. Emprender trae buena fortuna”.

En tiempos de prosperidad todo hombre valioso que sea llamado a cumplir una misión atrae hacia él las personas que comparten sus sentimientos y eso es favorable. De la misma manera, cuando se arranca una rama de pasto, también vienen con ella las ramas cuyas raíces estaban mezcladas. En las épocas prósperas, el propósito de un hombre valioso debe ser emprender la acción y realizar la obra para la cual está capacitado. Ello trae buena fortuna.

O Nueve en el segundo lugar significa: “ Soportar con tolerancia a los groseros, atravesar resueltamente el río, no descuidar lo que está distante y no tener en cuenta sus acompañantes. Así se consigue marchar por el medio”.

En tiempos de prosperidad es necesario tener un carácter hábil para tratar con toda la gente, incluso los groseros. En las manos de un gran maestro ningún material es inútil, él siempre puede encontrarle alguna utilidad. Sin embargo, esta generosidad no debe transformarse ni en negligencia ni en debilidad. En los tiempos de prosperidad debemos estar bien dispuestos a emprender tareas peligrosas, como cruzar un río si es necesario. Tampoco conviene descuidar lo que está más alejado, sino que hay que tomar todo en consideración. Hay que prestar atención especial en evitar las facciones y las camarillas. Lo mismo con la familia, que a menudo pretende ocupar los puestos preponderantes, se debe evitar que formen clanes y vigilar que cada uno cumpla con su deber. Observando los cuatro principios mencionados en este trazo, se puede triunfar de los peligros que acechan en las épocas de prosperidad. De esta manera cada uno encuentre el justo medio donde desarrollar la acción favorablemente
O Trazo gobernante

Nueve en el tercer lugar significa: “ No hay llanura que no sea seguida de una cuesta, ni de ida que no sea seguida de un retorno. Sin reproches para quien permanezca constante en el peligro. No te desueles frente a esa verdad, aprovecha de la felicidad que todavía posees”.

Todo lo que es terreno está sometido al cambio. La prosperidad es seguida por la decadencia. Tal es la ley eterna sobre la Tierra. Sin duda, el daño podrá ser alejado temporalmente, pero no abolido. Siempre vuelve. Esta convicción permite no ilusionarnos cuando llegan las épocas favorables, ni quedar deslumbrados por la buena fortuna pensando que es duradera. Si continuamos temiendo el peligro, evitaremos los errores. Mientras que el hombre noble sea interiormente superior al destino, permaneciendo más fuerte y rico que la felicidad exterior, la fortuna no lo abandonará.

Seis en el cuarto lugar significa: “ Se rebaja agitando las alas sin jactarse de su riqueza, en comunidad con su vecino, cándido y sincero”.

Cuando existe la confianza mutua, los superiores devienen simples y comunican con los inferiores sin jactarse de su riqueza. Esta actitud no es provocada por las circunstancias sino que corresponde a una disposición interior. Entonces el contacto no es forzado sino que es espontáneo, porque está basado en una convicción profunda
O Seis en el quinto lugar significa: “El soberano Yi da su hija en matrimonio. Esto es beneficioso y aporta fortuna suprema”.

El soberano Yi es T’ang, el que acaba. Había decretado que las princesas imperiales, bien que superiores a sus esposos por el rango, debían obedecerlos como todas las otras esposas. La hija dada así en matrimonio, aunque su marido fuera de rango inferior, debía acatar su voluntad. Aquí hay igualmente una alusión a la unión con modestia de lo alto con lo bajo. Ello trae felicidad y la máxima fortuna.
O Trazo gobernante.

Seis en la cima significa: “ La muralla se cayó en el foso. No usar las armas ahora. Proclama tus órdenes en tu propia ciudad. La perseverancia trae humillación”.

El cambio anunciado en el trazo N° 3 ha comenzado. La muralla que contorna la ciudad se ha caído en el foso del cual había sido erigida. La fatalidad se abate. Debemos sometemos al destino y no tratar de oponer resistencia violenta. El único recurso consiste en mantenerse en el círculo más estrecho. Si perseveramos tratando de eludir el daño por los medios habituales, el colapso será peor y la consecuencia será la humillación.


sábado, 20 de junio de 2015

REGLAS DE ORO PARA LA VIDA COTIDIANA. Omraam Mikhael Aivanhov. La importancia del comienzo

La importancia del comienzo 
Sé consciente de las fuerzas que se ponen en juego No debemos emprender nunca nada sin estar informados de las fuerzas que ponemos en movimiento. Pues lo esencial es el comienzo. En el comienzo se desencadenan las fuerzas, y estas fuerzas no se detienen en el camino, sino que siguen hasta el final. Os encontráis en una montaña, encima de vosotros tenéis una enorme roca a punto de precipitarse por la pendiente a la menor sacudida; de vosotros depende dejarla como está o precipitar su caída. Si la ponéis en movimiento, luego será imposible pararla: os aplastará a vosotros ya muchos más. y si abrís las puertas de una esclusa, ¡ intentad detener luego el agua! . . . Es fácil desencadenar fuerzas o acontecimientos, pero es muy difícil dirigirlos, orientarlos, es decir, dominarlos. La expresión de « aprendiz de brujo » señala justamente al que imprudentemente ha desencadenado corrientes que es incapaz de contener o de orientar después. Cuando los agitadores desencadenan una revuelta, después no hay medio de dominarla, se les escapa. Antes de decir una palabra, de lanzar una mirada, de escribir una carta, de empezar una acción, tenéis todos los poderes, pero luego, se acabó, no sois más que espectadores, e incluso algunas veces las víctimas. Tanto en el plano físico, como en el plano astral o en el plano mental, la ley es la misma. Cuando sentís que os domina la cólera, si decidís contenerla inmediatamente, no llegará a estallar, pero si dejáis que explote no podréis detener su curso y ciertamente esto también es válido en lo que concierne a las ideas: si dejáis que se instalen en vosotros, luego no podréis desarraigarlas. Así pues, estad alerta, y no olvidéis nunca que en el comienzo está el verdadero poder . 

viernes, 19 de junio de 2015

REGLAS DE ORO PARA LA VIDA COTIDIANA. Omraam Mikhael Aivanhov. Saboread plenamente el presente

Saboread plenamente el presente Algunos seres sólo viven en el pasado, en su pasado; son como prisioneros de algunos acontecimientos que se produjeron en su vida y no pueden avanzar. Otros, al contrario, están sumergidos en el futuro, pero en un futuro fantasmagórico, creado por su imaginación, y que no se realizará jamás. Algunas veces está bien volver hacia el pasado, pero sólo para ver dónde se cometieron faltas o dónde se actuó bien, sacando de ello las lecciones correspondientes. Es todo un tesoro de experiencias de las que podemos servirnos para vivir mejor el presente. Pero al mismo tiempo que se sacan lecciones del pasado, es bueno sumergirse en el futuro lejano, preguntarse cómo imagina Dios este futuro para la humanidad, qué esplendor, qué luz le espera. Sin duda muchas personas piensan en el futuro, pero ¿en qué futuro? Se dicen: «Bien, dentro de algunos años me casaré, tendré algunos hijos, un gallinero, una casita como ésta, en cuyo porche fumaré tranquilamente la pipa, viendo pasar las vacas... o los trenes. Respiraré un poco de polvo, después entraré, comeré, beberé y me acostaré». ¡ Dios mío, qué estupendo porvenir! Diréis: «Pero no es así como nosotros...» Sí, lo sé, pensáis que ganaréis dinero, que haréis negocios, que alcanzaréis la gloria en alguna parte, siendo un profesor de universidad, un hombre de negocios, un ministro o un jefe de Estado, que tendréis una mujer preciosa a la que besaréis día y noche... Pero, ¿qué es todo esto? ¡ Es algo lamentable! Vosotros, ahora, debéis aprender a mirar más allá de ese futuro incierto y buscar nuevos horizontes, abrir las ventanas hacia el infinito para percibir cual será verdaderamente el futuro de la humanidad, cómo lo imagina Dios, anticipándoos de esta forma en vuestra vida a este futuro. y no consideréis la cuestión del tiempo, no digáis nunca: «Si, pero para entonces ya no estaré vivo, no será mi época», pues diciendo esto impedís en vosotros la verdadera belleza, os ponéis trabas para comprender el verdadero sentido de la vida. El presente debe ser el tiempo de la acción consciente, iluminada, que extrae su sabiduría de las lecciones del pasado, pero que al mismo tiempo resulta estimulada por todas las posibilidades del futuro. Ésta es la perfección: las lecciones del pasado, (y Dios sabe cuántas lecciones nos ha proporcionado el pasado de la humanidad! ) Y el futuro con sus infinitas promesas. Si sabéis cómo vivir el presente manifestando las experiencias del pasado Y los esplendores del futuro, os acercáis a la Divinidad. ¿Qué cantan los Serafines ante el Trono de Dios? «Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, que fue, que es Y que será». Así es como vuestra conciencia puede extenderse hasta las dimensiones de la conciencia divina. 

jueves, 18 de junio de 2015

REGLAS DE ORO PARA LA VIDA COTIDIANA. Omraam Mikhael Aivanhov. Preparad el futuro viviendo bien el presente

Preparad el futuro viviendo bien el presente 
Con frecuencia os intranquilizáis por el futuro, pensando que no estáis al abrigo de accidentes, de enfermedades, de la miseria. . . Pero, ¿por qué os envenenáis la existencia imaginando un futuro tenebroso? Ciertamente nunca se sabe lo que nos reserva el porvenir, pero la mejor forma de evitar las desgracias que tememos, consiste en intentar vivir el presente razonablemente. El futuro corresponderá a lo que estéis construyendo ahora. Pues es « el ahora » lo que cuenta. Así como el presente es una consecuencia, un resultado del pasado, el futuro es una prolongación del presente. Todo se sostiene; el pasado, el presente y el futuro no están separados. El futuro se edificará sobre los cimientos que coloquéis ahora. Si estos cimientos son de mala calidad, evidentemente vale más que no esperéis un futuro excepcional; pero si son buenos, es inútilintranquilizarse: con estas raíces, tendréis este tronco, estas ramas y estos frutos. El pasado ha pasado, pero ha traído al mundo el presente, que lleva las raíces del futuro. Por consiguiente debéis construir desde ahora vuestro porvenir mejorando el presente. Para ello debéis preguntaros cada día: « Veamos, hoy, ¿qué he dicho, qué he hecho? » y si habéis obrado mal, si habéis tenido malos sentimientos, malos pensamientos, sabed que os habéis puesto de parte de las fuerzas negras y que éstas van a destruir vuestro futuro. Si habéis vivido mal una jornada, intentad al menos, antes de acostaros, detener sus efectos teniendo pensamientos positivos, tomando las mejores decisiones para el día siguiente. Esos pensamientos irán como abejas a limpiar ya repararlo todo durante la noche, con lo cual abordaréis el día siguiente en óptimas condiciones.